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Tratamientos Respiratorios

La kinesiología respiratoria moderna ha dejado atrás los enfoques puramente pasivos o basados casi con exclusividad en la clásica "percusión" o "clapping" manual. Hoy en día, la disciplina se fundamenta en la fisiología respiratoria, la evidencia científica y la modulación de los flujos de aire, buscando tratamientos mucho más precisos, eficientes y menos agresivos para el paciente.

El paradigma actual se sostiene sobre cuatro pilares fundamentales:

Técnicas de Desobstrucción Bronquial Flujo-Dependientes

En lugar de “golpear” el tórax para movilizar secreciones, la kinesiología moderna utiliza el propio aire del paciente mediante variaciones volumétricas y de velocidad del flujo espiratorio.

  • Drenaje Autógeno: El paciente respira a diferentes volúmenes pulmonares (bajo, medio y alto) para movilizar las secreciones desde las vías aéreas más periféricas hacia las centrales, sin colapsar los bronquios.
  • Técnica de Espiración Forzada (TEF) o Huffing: Espiraciones con la glotis abierta que sustituyen a la tos (la cual genera fatiga y colapso de la vía aérea si se realiza en exceso), logrando arrastrar la mucosidad de forma más efectiva.
  • Aumento del Flujo Espiratorio (AFE): Muy utilizada en pediatría, donde el kinesiólogo acompaña activamente la fase de vaciado pulmonar para optimizar la velocidad del aire y arrastrar secreciones.

La fuerza y la resistencia de los músculos respiratorios (principalmente el diafragma) se abordan hoy con el mismo rigor que cualquier otro grupo muscular del cuerpo.

  • Entrenamiento de Músculos Inspiratorios (EMI): Utilización de dispositivos de carga umbral ajustable (como los sistemas Threshold o Powerbreathe) que ofrecen una resistencia calibrada durante la inspiración, mejorando la fuerza muscular en pacientes conEPOC, debilidad post-UCI o enfermedades neuromusculares.
  • Dispositivos de Presión Positiva Espiratoria Oscilante (PEPO / OPEP): Equipos como el Acapella o Flutter. Al exhalar a través de ellos, generan una resistencia que mantiene la vía aérea abierta (evitando el colapso) combinada con una vibración de alta frecuencia que “despega” mecánicamente las secreciones de las paredes bronquiales.

La kinesiología respiratoria moderna no se limita a la camilla; entiende que el sistema respiratorio funciona integradamente con el cardiovascular y el muscular periférico.

  • Acondicionamiento físico muscular: El entrenamiento de fuerza y resistencia de las extremidades (piernas y brazos) es mandatorio. Si los músculos periféricos son más eficientes consumiendo oxígeno, el pulmón trabaja menos para la misma tarea, reduciendo drásticamente la disnea (sensación de falta de aire).
  • Protocolos de caminata e intervalos: Programas adaptados y monitorizados con oximetría de pulso en tiempo real para reincorporar al paciente a sus actividades diarias básicas sin cruzar umbrales de desaturación crítica.

En el ámbito de la terapia intensiva y cuidados intermedios, el rol se centra en la optimización de la ventilación mecánica (tanto invasiva como no invasiva) y la prevención del daño diafragmático inducido por el ventilador (VIDD). El enfoque moderno prioriza la movilización temprana (poner de pie o sentar al paciente crítico incluso conectado al respirador) para acortar los tiempos de destete y disminuir las complicaciones asociadas al reposo prolongado.

El enfoque actual de la kinesiología respiratoria es marcadamente funcional y personalizado. Se apoya en una evaluación clínica exhaustiva —que incluye la auscultación dinámica, la espirometría, la valoración de presiones inspiratorias máximas y la mecánica torácica— para aplicar la técnica exacta que la física del flujo aéreo requiera en cada patología.

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